Una vez... otra vez

he vuelto.
y han vuelto tus ojos verde cielo azul,
severos,
y melancólicos.
una vez más,
como siempre,
y como nunca antes.
sí...
ya ni me da vergüenza admitir que siempre ansío
y vuelvo a ansiar,
una y otra vez,
ése volver a caer en tus brazos,
que son tibia cárcel de hombre esbelto.
cárcel deseada
y masoquismo de amor ciego.
como tantas noches de sombra
que me ven pasar
por calles y esquinas.
